• Untá algún medio graso en el interior del mate y dejá reposar por 10 hs., puede ser manteca, aceite o grasa.
  • Llená con agua tibia (no hervida), evitando el contacto con la virola.
  • Retirá el agua y secá el interior con algún papel absorbente, puede ser servilleta o un pañuelo.
  • Mateá por primera vez, y al finalizar, dejá reposar con la yerba usada por 24 hs.
  • Listo! Ya podes disfrutar tu nuevo mate.